Título original: La vénus a la fourrure Director: Roman Polanski Guión: Roman Polanski, David Ives (Teatro: David Ives) Fotografía: Pawel Edelman Música: Alexandre Desplat Reparto: Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner Distribuidora: Wanda vision
Nunca sé a qué atenerme ante cada nuevo estreno de Polanski. Nunca sé qué esperar, solo que el director polaco tratará de perturbarme. Con La Venus de las pieles (La vénus a la fourrure) Polanski vuelve a adaptar una obra de teatro, con economía de medios pero con todos los recursos cinematográficos en pos de una historia íntima de dominación femenina.
La nueva película de Roman Polanski es una matrioska rusa hipertrofiada. El polémico director adapta, con un
actor inquietantemente parecido a él como protagonista, la obra de teatro de
Davis Ives, donde el protagonista, Thoma Novachek, adapta
e interpreta la polémica novela de Sacher-Masoch -de quien procede el término
masoquismo- La Venus de las pieles
(1870), sobre un hombre, Severin von Kushemski, de personalidad masoquista
entregado a Wanda von Dunajew, la encarnación afrodisiaca de las fantasías del
escritor decimonónico. Demasiados niveles, ¿no? pues la cosa se complica. Ante
la presencia de una actriz, Vanda (Emmanuelle Seigner, la volutuosa mujer de Polanski),
demasiado semejante al personaje que interpreta -por el misterio que la rodea,
el aura perversa que la introduce en escena, su inteligencia y antropofagia
bien podría ser una esfinge en lugar de una Venus-, el director de teatro
protagonista de la película, comienza a encarnarse en su personaje repitiendo,
salvo por el giro final, el drama escrito por Sacher-Masoch años atrás. Sacher-Masoch
(1870), Davis Ives (2010), Roman Polanski (2013). Kushemski, Novachek,
Polanski.

