Título original: The Wolf of Wall Street Director: Martin Scorsese Guión: Terence Winter (Biografía: Jordan Belfort) Fotografía: Rodrigo Prieto Música: Howard Shore Reparto: Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Matthew McConaughey, Jean Dujardin, Kyle Chandler, Rob Reiner, Jon Bernthal, Jon Favreau Distribuidora: Universal
Si tuviera que elegir una sola de las razones por las que adoro el cine de Scorsese sería su inigualable capacidad para deslumbrar al público con protagonistas malvados. Antihéroes egocéntricos, viciosos, insaciables, que se hicieron inmortales bajo nombres como Jake LaMotta, Henry Hill, William Cutting o Sam Ronstein y en los que el grado de admiración del espectador es igual al rechazo por sus métodos, por sus discursos egoístas y por sus anhelos de crecer personalmente a costa de la mala fortuna de terceros. El nuevo demonio que Martin ha escogido para su nueva obra maestra no tiene nada que envidiar a los anteriores. Es un bróker de bolsa cuya única intención en la vida es ganar dinero estafando a otros, un derrochador que también es un yonki de las drogas duras, un mal padre, un fanfarrón. Y para colmo está basado en un personaje real, lo que hace aún más tentadora la visita al cine, por muchas horas que dure el asunto.
