Título original: Umberto D. Director: Vittorio De Sica Guión: Cesare Zavattini, Vittorio De Sica Fotografía: G. R. Aldo Música: Alessandro Cicognini Reparto: Carlo Battisti, Maria Pia Casilio, Lina Gennari, Memmo Carotenuto, Alberto Albani Barbieri
En un momento de ‘Umberto D.’,
el protagonista, desolado, en un cuarto derruido que le está siendo arrebatado
pero en el que vivió toda su vida, se asoma a la ventana sin esperanza y mira
fijamente el suelo. La cámara contempla el duro pavimento durante un rato y de
golpe se acerca a él con rapidez vertiginosa. Entonces cambia de plano y vemos
al perro Flike tumbado en los restos de la cama. El protagonista se aleja de la
ventana.
Esta escena condensa todo el último tercio de la narración que no
consiste más que en un desarrollo de esto. Es de una factura perfecta, el
tiempo está medido a la perfección, nos permite asomarnos a la mente de Umberto
sin necesidad de diálogos o voces en off y es emotiva hasta la medula, pero no
por la música o la manipulación de las imágenes, sino por la historia real y
humana que hay detrás. Es la esencia de la película.
